¿ Cómo proteger a tu bebé del sol y del calor ?

Con la subida de las temperaturas la principal preocupación de los padres es saber cómo deben actuar ante el calor y el sol en verano.

En este post resolveremos las principales dudas que nos planteáis diariamente en la consulta y creemos son de mayor interés para las familias con bebés.

¿Cómo puedo saber si tiene sed o está bien hidratado? 

 

Es con diferencia la pregunta que más se repite con la llegada de las altas temperaturas. La manera de saber si un bebé tiene sed o está bien hidratado es valorando sus micciones y deposiciones diarias. Con respecto al pis, si mantiene su frecuencia habitual y el color continúa siendo amarillo clarito ( alejado del color ambar oscuro o “coñac” ) nos indica que la concentración es la adecuada y el bebé está hidratado. Igual ocurre con las “cacas”, en este caso puede variar la frecuencia, y lo que debemos valorar es la consistencia de las mismas, si son duras significa que nuestro bebé está perdiendo mucho líquido por la sudoración, respiración… y debemos ofrecerle más líquidos.

Si está alimentado con Lactancia Materna, ofreceremos el pecho de manera más contínua (muchas veces lo demandan ellos mismos de forma instintiva) a la vez que aseguraremos nuestra correcta hidratación aumentando la ingesta de líquidos como agua, zumos, gazpachos….

En caso de lactancia artificial, se ofrecerán biberones con mayor frecuencia. Ante altas temperaturas y signos objetivos de deshidratación leve, es posible ofrecer pequeñas cantidades de agua mineral (baja en sodio) a lo largo del día.

También podemos fijarnos en la piel y en las mucosas, una correcta hidratación “interior” se reflejará en una piel suave y mucosas húmedas y rosadas.

Por último, y no menos importante, el “sentido común”. Si nuestro bebé lo encontramos más apático y aletargado, responde más lentamente a estímulos acompañado de alguno de los síntomas anteriores, podemos intuir que nuestro bebé debe aumentar la ingesta.

 

 ¿Cómo debo vestirle?

Una máxima que siempre vale: ¡ no abrigues al bebé más de lo que te abrigarías tu !

Eso sí, a los bebés pequeños, menores de 6 meses, es recomendable llevarles siempre con un body o prenda ligera de algodón que cubra el tórax y el abdomen. Recordar que ellos se mueven menos que nosotros. Además el algodón absorberá el sudor evitando que se queden fríos. Y por supuesto, nunca dejar completamente desnudo durante las siestas ni por las noches.

Los niños pequeños que ya se mueven más, sentirán la temperatura igual que el adulto. Si en verano la madre está acalorada, el niño también lo está. No es buena idea abrigarle “por si acaso”: el exceso de calor puede producir “sudamina”, una sustancia que irrita la piel y surge una erupción que le provoca granitos y picor o, en el peor de los casos, el exceso de calor puede provocar un golpe de calor.

                                               

¿ Puedo poner el aire acondicionado en casa ? ¿ Qué temperatura debo tener ?

El niño se sentirá a gusto con una temperatura ambiente de 22 – 24º C. En lugares calurosos, la casa se puede refrescar con aire acondicionado, bien sea encendiendo y apagando el aparato de forma intermitente o manteniéndolo encendido en las horas de más calor a una temperatura uniforme.

Lo que no debemos hacer es poner al bebé bajo el chorro de aire ni dejar el aparato encendido por la noche en la habitación donde descansa el pequeño.

Para evitar la sequedad extrema que produce este sistema de refrigeración se debe ventilar la casa y, si es necesario, encender el humidificador a ratos.De lo contrario, el aire seco podrá  irritar las vías respiratorias del pequeño.

¿ Cuánto tiempo al día debe darle el sol al bebé ?

Los paseos en verano: ¡por la sombra!

Pasear un cuarto de hora al aire libre tan solo recibiendo la luz del día, proporciona al bebé vitamina D que su cuerpo necesita para evitar el raquitismo.

Los mejores momentos para estar al aire libre son por la mañana temprano o al atardecer, cuando el calor y la intensidad de las radiaciones solares van declinando. Aunque la temperatura sea suave, el niño debe ir protegido por una sombrilla, una gorra con visera o un sombrero de ala de los rayos solares.

Evitar el sol es muy importante. El bebé tiene la piel muy sensible, una exposición, aunque sea breve, puede producirle una quemadura de primer grado.

En los primeros seis meses está contraindicado proteger su piel con crema solar por el riesgo de alergia o irritación. A partir de esta edad no debe salir a la calle sin una crema infantil con factor alto.

¿ Puedo viajar en verano en coche con mi bebé ? 

Durante los desplazamientos en coche es aconsejable ventilar el interior del vehículo abriendo de vez en cuando las ventanillas y hacer paradas de descanso en áreas con sombra. Como el aire acondicionado reseca las mucosas de las vías aéreas, hay que tener la precaución de desconectarlo a ratos.

Si el bebé es muy caluroso y suda mucho una buena idea puede ser colocar una funda de toalla en la sillita de seguridad del coche.

Nunca se debe dejar al bebé dentro del coche, aunque esté a la sombra y sea por un breve espacio de tiempo. Los bebés son más proclives a sufrir un golpe de calor debido a que su mecanismo de regulación corporal es aún inmaduro. En los últimos años se han producido varias muertes de niños pequeños en el interior de un coche por golpe de calor o deshidratación.

Deseamos que esta información sea de vuestro interés…y ahora ¡a disfrutar el verano!