Entre pitos y flautas, ¿que tiene: bronquiolitis, bronquitis o asma?

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Nuestra colaboradora , la Doctora Gloria Colli, nos aclara las dudas que tenemos muchos padres cuando llega el invierno: Cuando empieza el frío, se repite la misma escena.

“El invierno pasado el niño tuvo una bronquiolitis. Lo pasamos muy mal. Estuvieron a punto de ingresarlo. Cuando estuvo mejor volvió a la guardería, pero cada vez que se resfriaba empezaban los mocos, la tos, y al final los pitos y los aerosoles. Para evitar que tuviera tantas crisis el pediatra le mandó un aerosol que había que ponerle todos los días. Como seguía igual le añadió unos sobrecitos y finalmente mejoró. No tuvo más crisis y el verano lo pasó genial. Pero ahora que empieza el frío, empiezan los mocos y la tos y vuelve a necesitar los aerosoles. ¿Será así toda la vida?

Explicaba la bronquiolitis hace poco en mi blog, pero en resumen, la bronquiolitis es una infección vírica que afecta a niños menores de 2 años. El virus más habitual es el VRS o Virus Respiratorio Sincitial. Los primeros días los síntomas son parecidos a los de un catarro, con estornudos, moco y algo de tos. Luego aparecen los ruidos respiratorios y la dificultad para respirar. La respiración es más rápida y se hunden las costillas. Durante los primeros 4-5 días los síntomas pueden empeorar pero luego empiezan a mejorar poco a poco hasta desaparecer en 1 semana o 10 días. Algunos niños, después de la infección aguda, pueden volver a presentar síntomas parecidos cada vez que se resfrían, y como a estas edades pueden tener unos 7-10 catarros al año (generalmente todos en invierno) tienen muchas probabilidades de volver a tener estos síntomas.

Solo podemos llamar bronquiolitis al primer episodio. Los siguientes crisis se pueden llamar bronquitis, sibilancias desencadenadas por virus, crisis de hiperreactividad bronquial, asma del lactante o simplemente asma. Lo importante, le demos el nombre que le demos, es que el tratamiento es más fácil en estos casos.

Para entender cómo actúa el tratamiento, debemos saber que sucede en el bronquio durante una crisis. Cuando el niño se resfría, el virus produce una inflamación de las vías altas (nariz, garganta) y luego va bajando hasta los bronquios. Cuando llega al bronquio, la inflamación y el moco hacen que quede menos espacio para que pase el aire. Si además el músculo del bronquio se contrae, el espacio disminuye aún más y el aire pasa con mucha dificultad y la respiración suena como “pitos”

Si las crisis no son muy frecuentes, el tratamiento de elección es el salbutamol inhalado, el famoso Ventolín®. El salbutamol relaja el músculo bronquial y permite que el aire pase con facilidad.

Si las crisis son muy frecuentes, o los síntomas no llegan a desaparecer del todo entre una crisis y otra, se pueden usar tratamientos de mantenimiento, para disminuir la inflamación de los bronquios y evitar que el bronquio se cierre.

Como mantenimiento se usan los corticoides inhalados. Los corticoides son un grupo de medicamentos en general muy temidos porque pueden dar muchos efectos secundarios, pero al administrarse por vía respiratoria, prácticamente solo llegan a los bronquios y los efectos secundarios son mínimos. Una de las mayores preocupaciones de los padres respecto a los corticoides inhalados es la posibilidad de que se produzca un retraso del crecimiento y a la larga una talla baja. Sabemos que durante el tratamiento se puede producir un ligero retraso del crecimiento (una media de medio centímetro al año), pero se compensa a los 2 años de abandonar el tratamiento, con lo que la talla final será la esperada.

Otros tratamientos de mantenimiento que se usan en asmáticos, como el montelukast (muy cómodo porque son sobres o pastillas masticables), se usan en algunos casos, aunque no son tan efectivos para prevenir este tipo de  crisis desencadenadas por virus.

En cualquier caso, los aerosoles se deben administrar siempre a través de una cámara especial con mascarilla y es fundamental usarla correctamente para que el tratamiento sea efectivo. Os recomiendo seguir en Twitter o Facebook al grupo PedYFarma, un grupo de farmacéuticos y pediatras que estamos trabajando juntos para ayudar a los padres con el uso de la medicación inhalada, donde encontraréis información detallada sobre el uso de este tipo de medicamentos. También os puede ayudar este video.

Lo bueno de este tipo de crisis es que, a medida que va pasando el tiempo, el niño va padeciendo menos catarros y por lo tanto menos crisis, y con el crecimiento, crecen también los bronquios y no todos los catarros acaban en bronquitis. La mayoría dejará de sufrirlas antes de empezar el colegio, salvo que desarrolle una alergia respiratoria y entonces, vuelta a empezar. Pero eso es ya otra historia.